I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

domingo, 16 de junio de 2013

No me mires


Yo miraba hacia acá y él miraba hacia allá.

No importaba lo que mirásemos, el truco estaba en que nuestras miradas no se encontraran.

Cuando uno está enojado, quiere gritar. Gritarle a la otra persona, me refiero. Pero cuando está cansado de enojarse, simplemente quiere estar callado. Y la mejor manera de estar callado en compañía es mirando ambos hacia diferentes lugares.

El problema es cuando el tiempo empieza a pasar y pesar hasta convertirse en una masa aforma de movimientos lentos y aire denso que agota las posiciones y ya no sabes para dónde acomodar los brazos o sobre cuál de las dos piernas descansar el cuerpo. 

Entonces no queda otra opción que mirar, como quien no quiere la cosa, hacia la dirección que antes habías estado evitando y esperar que, casualmente, sus ojos se encuentren. 

Y que ningún Big Bang reacomode el universo.