Qué lindo que la conclusión sobre tu paso por la tierra sea "Viniste a ser feliz", ¿no?
Pero vamos un poco más atrás, que a secas no se entiende.
Hay un cliente que de a poquito fue haciéndose un huequito en el corazón de las camareras. Es un hombre grande que tiene un estacionamiento a la vuelta del local, entonces la mayoría de los días viene a almorzar y lo atendemos Sofi o yo. "¡Limón!" gritábamos al principio cuando lo veíamos entrar, palabra secreta que obliga a la otra a atender a ese cliente por algún motivo. Pero con el correr de los días fuimos charlando con él y nos fue cayendo bien, al punto que ahora casi nos peleamos por atenderlo. Menú del día, sprite, pancito sin queso porque no le gusta, el diario de hoy, la ensalada con un poquito de aceite y vinagre, y el cafecito mitad y mitad. Por personas como él, me gusta mi trabajo. Francisco, así se llama, es un tipo con el que se puede hablar de cualquier cosa, que respeta cuando estamos con las plazas llenas y no hay tiempo de preguntarle si la comida estaba rica y que se acerca a comentarnos algo que lo inquieta cuando nos ve aburridas. Es una persona de la cual no sé más que algunos datos, y viceversa, pero sin embargo compartimos muchos mediodías juntos. Entre charla y charla, salió el tema de sus pasatiempos. Francisco hace reiki sin cobrar nada, porque quiere ayudar a las personas de alguna forma. Y también hace un estudio de la personalidad, la vocación y el karma con tu nombre y tu fecha de nacimiento. Nadie se lo preguntó, pero él nos lo dijo y se ofreció a analizarnos sin pedir nada a cambio. Primero se lo hizo a Sofi y me morí de intriga durante días hasta que hoy, por fin, se dieron las circunstancias para que me dijera mis resultados. Es una hojita de la libreta de comandas, que usé del lado blanco. Están escritos mis datos y abajo los números del uno al nueve, con cierta cantidad de estrellas cada cual y la palabra "karma" en uno específico. Los detalles de mi estudio, se quedan conmigo. A vos seguramente no te interesa lo que me depara el destino o lo que arrastro de vidas anteriores. Lo importante, lo decible, la noticia, es el acontecimiento. Un tipo, por pura bondad, hizo esto por mí. Me cuesta mucho patear ese pensamiento que me dice a gritos que estoy aceptando con mucha inocencia las palabras de un extraño que tiene toda la capacidad de herirme. Suelo pensar eso de la gente que no conozco, sobre todo en lo que refiere a hombres. Pero también lucho conmigo misma por mantener la fe en la humanidad, en las acciones desinteresadas. En el amor, en síntesis, que de alguna manera sigue moviendo al mundo. "Tenés todas las condiciones para ser feliz", me dijo Francisco con una sonrisa. Pero cómo cuesta, che...