I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

domingo, 22 de mayo de 2016

- Oh, cariño... -me dijo- Tú no podrías hacerme sentir mal con tus palabras ni aunque tu vida fuera en ello. Eres demasiado dulce como para herir a nadie. 
Y aunque yo sabía que aquella era una gran cualidad de mi personalidad, no pude evitar sentir que su comentario tenía connotaciones negativas. Él no estaba diciéndome que era una buena persona ni que me admiraba. A sus ojos yo era una mujer débil y voluble que se reía demasiado de todo lo que decían los demás. En la vida real había que ser como él, más sarcástico y venenoso. 
- No, supongo que tienes razón -le respondí y sonreí, con esa expresión sumisa de torcer la boca hacia un costado y bajar la vista. 
Después de todo era una buena táctica. Él me devolvió la sonrisa, totalmente seguro de sí mismo y de su control. Era la mejor forma de asegurarme de que no estuviera preparado para lo que se le venía encima. 


You can't tell me to feel



¿Sabés por qué me molesta? Porque no te miran como yo. Te miran con deseo, mientras yo te miro con cariño. Quiero cuidarte... ellos quieren mucho menos. ¿Entendés la diferencia? 

Cada paso que doy va narrando un cuento


Galés suspiró y se mordió el labio, visiblemente irritado. Le pasaba más veces de las que quería cuando hablaba conmigo e intentaba entenderme con toda su determinación. Yo me relajaba, pero él necesitaba saber. Siempre quería más y más de mí. Seguramente creía que yo era un barril de misterios sin fondo. Por supuesto, estaba equivocadísimo. Había días en que Paz era lo que se veía: pura superficialidad. Estábamos discutiendo sobre mis pasiones y las suyas, sobre lo que le hacía feliz a cada uno.
- Tinta es tinta, ¿no? -me preguntó- Vos escribís en papel y yo me escribo la piel. 
- Es una hermosa forma de vivir -le respondí-. Así dejamos huella...