I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

lunes, 17 de febrero de 2020

Todo va a estar bien

Siento una piedra en la garganta que me impide decir un montón de cosas. 
Él se fue en medio de la lluvia, perdí el rastro de sus pies en la oscuridad. 
Quería gritarle que se quedara pero solamente podía pensar en lo bien que se veía alejándose con el paraguas cerrado. 
No le importó mojarse y a mí no me importó el silencio de nuestra despedida. 
No sé por qué hago ciertas cosas. 
Quizás algún día lo sepa. Hoy prefiero confiar en mi instinto sin motivos.
No quiero que nuestra receta se arrebate. Me arriesgo a que se me pudra en las manos, lo sé. 
Nadie me quiere tanto como él. ¿Qué tan ridículo suena eso? 
Cuando me abraza, me repara. Es mucha responsabilidad para él. Mucha presión para mí. 
Las elecciones fallidas me van tiñendo el corazón de un color que no combina con mi alma. 
Me quiere bien. Al punto de aceptar las condiciones que le propongo con tal de sentirme libre. 
Tal vez lo que ama es eso: mi libertad. O la imposibilidad de imaginarnos juntos al final del día. 
Lo que nos une no tiene nombre, por más que intente catalogarlo. 
Con todo, en su lugar yo hubiera abierto el paraguas. Ya bastante camino entre las baldosas flojas de los días anteriores.