I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

domingo, 27 de diciembre de 2015

True Story

Así que hay un periodista, ¿no? que termina escribiendo un libro porque una historia de la hostia le cae sobre el teclado, casi literalmente. Mi novio es fanático de James Franco y también siente cierta admiración por Jonah Hill, con lo cual vi casi todas las comedias en las que aparece alguno de los dos (incluyendo generalmente a Seth Rogen), pero ésta vez su actuación me dejó sin habla. Hoy me saco el sombrero. El zorro de Longo (¡maldito Franco!) también me engañó a mí con sus ojitos de cachorro falto de abrazos y casi me compadecí de él. Puntos para la película. Sin embargo, el final no me gustó mucho. ¿Finkel quedó tan afectado que ve a Longo por todas partes? Está bien, es una historia basada en hechos reales y supongo que había que respetar la realidad. Igual no deja de molestarme ese final bobo. Venía con el corazón en la boca queriendo saber la verdad... y me la dicen en un texto, en el último minuto de película. Casi como si los guionistas se hubieran acordado "Ah, sí... Longo mató a su familia!". Lo gracioso es que justamente anoche estaba viendo Fargo con mi novio y le dije que había llegado a la edad en la que me gusta ver ficciones basadas en casos reales, creo que como una forma de convencerme de que no estoy perdiendo el tiempo sentada frente a una pantalla. Así puedo decirme a mí misma: "Estoy investigando sobre el pasado, estoy aprendiendo sobre historia, estoy haciendo algo importante", mientras me acomodo en el sillón o la cama. Y entonces me vengo a encontrar con ésta película en la carpeta de descargas de la pc, en una noche calurosa de insomnio. Gracias, destino. Y gracias Finkel, ahora sé lo de los dobles negativos. De todas formas me quedó un gustito A Sangre Fría, no se si me entendés. Ya sabés, lo del periodista que se involucra demasiado con el homicida al que visita en la cárcel para escribir su libro. ¡Pfff! Pero si ya no hay argumentos originales. ¡Si lo sabré yo! 



viernes, 25 de diciembre de 2015

EL AMOR ES UN CASTIGO. SOMOS CASTIGADOS POR NO HABER PODIDO QUEDARNOS SOLOS. 

MARGUERITE YOURCENAR




jueves, 24 de diciembre de 2015

Noche buena con Jas

Hace algunos años solía haber mucha gente para esta fecha en mi casa. ¡Si hasta el año pasado todavía había dos o tres personas más que hoy! Desde que empezó diciembre que quiero que sea enero. Ya hasta me cansa tener que explicar por qué no disfruto de las fiestas. Ni siquiera me ofende en un plano religioso. Es más y menos que eso. No hablo con mi papá en un día común, ¿qué voy a decirle en Navidad? Y este año estamos solos. Bueno, solos los tres. ¿Qué haría sin vos, Jasper Jones? Mi fiel gato que hace más de cinco años que festeja las Navidades a mi lado. Cuando pasaron las doce y nos miramos a la cara, papá me dijo Feliz Navidad y me dio un beso en la mejilla, mientras chocábamos nuestras copas con sidra. Y yo tragué saliva mientras buscaba qué decir. ¡Voy a buscarlo a Jas!, solté. Y entre los dos besamos y apretujamos a ese gato que vuelve nuestras vidas un poco más lindas. Tantas noches en que me amasás el estómago como un cachorro y al otro día me queda la panza marcada por tus uñas, tantas madrugadas en que me despertás porque tenés hambre o porque algún adorno de mi pieza te pareció que estaba demasiado quieto y tenía que caerse al piso. Tantas idas y venidas al veterinario porque te peleaste con los otros gatos de la cuadra o porque se te inflamó otra vez el hígado. Tantas pulgas que dejaste en mi cama porque odiás la pipeta con toda tu alma gatuna. Gato zorro, ¿qué sería de mi vida sin vos? 


lunes, 14 de diciembre de 2015

Sobre la importancia de estar ahí

Creo que si tuviera que hacer una lista, encontraría al menos diez cosas que podría estar haciendo en vez de estar acá. Como siempre vos querés saber todo, así que te pongo en contexto: acá es la casa de mi hermano, es un departamento chico en el que no hay más que una mesita y dos sillas. Hoy es su cumpleaños y vinimos a verlo con mi hermana (que incluye cuñado y sobrino) y mi mamá, pero ahora tengo que acostumbrarme a que mi hermano tiene novia y no cualquier novia, sino de esas que cuando formalizás estás firmando un contrato con la familia entera. Así que acá estoy, mi hermana y mi cuñado se fueron a buscar sillas a su casa y volvieron con muchos almohadones porque con las sillas no bastaba para la cantidad de invitados. Hay dos familias completamente opuestas sentadas en ronda, algunos en sillas y otros en el piso, charlando sobre el escándalo de Pampita y Benjamín Vicuña, el calor, un poco sobre Mauricio Macri y otro poco sobre lo grande que está mi sobrino. Y yo sonrío y me como la segunda empanada de carne mientras veo que mi hermana envuelve el resto de la suya en una servilleta y la esconde detrás de su bolso. Las preparó la suegra de mi hermano y ninguna quiere decir que no, aunque a mi no me gusta la carne y a mi hermana no le gusta lo picante. Así y todo nos comemos la empanada porque mi hermano está allá, del otro lado de la habitación, de pie abrazado a su novia. Después de tantos años en que ni siquiera respondía los mensajes de felicitación, hoy lo veo sonreír en su cumpleaños con 32° de calor, un ventilador que gira muy lento y un departamento lleno de gente hablando estupideces. ¿Qué te pasó, hermano? ¿Cuándo dejaste de ser lo que eras? ¿Cuándo decidiste abrirle la puerta al mundo y ser feliz en compañía de otros seres humanos? Y en estas cosas pienso mientras me imagino acostada en mi cama o leyendo un libro o paseando con mi sobrino o jugando video juegos con mi novio o tomando mate con mis amigas o equis cosa. Ya lo dije, hay muchas actividades que podría estar haciendo en vez de acomodarme sobre un almohadón, muerta de calor, a charlar con personas que no conozco ni me interesan. Pero también es cierto que de todas esas cosas, ninguna haría tan feliz a mi hermano como el hecho de que yo elija estar acá, incluso si no cruzamos palabra en todo el rato. Él sabe que estoy acá por él y eso para mi es suficiente. 

domingo, 13 de diciembre de 2015

sábado, 12 de diciembre de 2015

Prólogo

Dante había estado contándome sobre la letra de una nueva canción en la que estaba trabajando con su banda y yo lo escuchaba atentamente, mientras me aprendía sus rasgos de memoria. Lo miraba continuamente mientras él pensaba, pero intentando que no se diera cuenta. La forma en que su perfil se destacaba del fondo oscuro del parque, las sombras bajo sus ojos por la luz que provenía del poste sobre su cabeza, su mirada perdida al hurgar en sus recuerdos en un completo silencio contemplativo. Su cabello negro que asomaba por debajo de la capucha de su campera, la barba desprolija y los labios finos. Salí del ensueño y volví a concentrarme en la conversación, porque él comenzó a cantar en voz baja y no quería perdérmelo. Una de las cosas que más me gustaban de Dante era que se sentía cómodo cantando en cualquier situación y lo hacía de improvisto. En eso estaba cuando nos dimos cuenta de la hora y empezamos a caminar de regreso a nuestras casas. Íbamos para el mismo lado, pero como nos habíamos encontrado a la tarde, él había ido en bicicleta y yo tenía que tomarme el colectivo.
-          Podría alcanzarte hasta algún lado con la bici –me sugirió.

Lo debatimos durante algunos minutos hasta que me decidí: sabía que era una mala idea, pero una de esas tan malas que se convierten en la mejor anécdota. Así que le dije que sí. 

Capricornio

Me acuerdo cuando me dijiste que iba a pasar y yo me enojé. Pero la vida es así, ¿no? Todo pasa.
Yo pasé y vos pasaste.
Y acá estamos otra vez, recordándolo como dos desconocidos. 
Pensando en aquellas noches en las que todo valía y el canto de los pájaros era lo único que nos sacaba del ensueño.



martes, 24 de noviembre de 2015

Noctambulismo cinéfilo

Acabo de ver una de esas películas que me vuelan la cabeza y me quitan el sueño y me dan ganas de salir, no sé, corriendo a la calle a las tres de la mañana a gritar como una loca que (aunque a veces no parezca) ¡¡¡¡estoy viva!!!! Sé que después pasan los días y me olvido o, mejor dicho, las sensaciones van perdiendo intensidad y después quizás la pasan por la tele y ni la veo. Pero ésta noche me sentí muy identificada con la protagonista (como debe ser, como vende...) y más sabiendo que viene de un libro, que por supuesto me da muchas ganas de leer... Pero bueno, intentaré abstenerme dado que tengo muchas otras lecturas programadas para éstas fiestas. La escena en que Mia está leyendo un libro después del recital del novio... nada, quisiera decir que ya me pasó. Ya sé que es una puta película y un puto libro, ergo, esas cosas no pasan en la vida real (¿dije alguna vez cuánto odio la frase "en la vida real"? igual queda bien, pero la odio). Nadie se enamora así y pasa por todas esas cosas. O sí, pero no termina tan bien. En la vida real (aghhh) el boyband rocker con piercing en la oreja y sonrisa aniquiladora no deja su gira por la chica, la chica no vuelve por escuchar un mp3, el amor adolescente no dura tanto, los padres no son tan copados, etc., etc., etc.. En la vida real amás con la misma intensidad, sí, pero a veces el día en que el amor de tu vida te escriba (¡por fin!) una canción, no llega. Y sin embargo yo sigo esperando, ¿cuán estúpida me vuelve eso? La pelea eterna por querer estar juntos y no poder lograrlo porque la vida y los sueños y las metas y las responsabilidades se interponen en el camino de la vida en pareja. Yo quiero ir para allá, pero vos querés quedarte acá, o al revés, o hacia algún camino que nos lleve en direcciones contrarias. Y yo estoy tan catastróficamente enamorada que a veces me da vergüenza. A pesar de mis metidas de pata y mis altibajos y mis quejas y mis ganas de encerrarme con mis libros, en el fondo siempre quiero salir corriendo hacia donde sea que esté él, para que me envuelva en sus brazos o me saque la ropa o me mire como el otro día cuando fuimos a tomar un milk-shake a un barcito de Palermo y él mismo me respondió, cuando le pregunté por qué no me miraba así más seguido, que si me amara con esa intensidad todos los días, perdería sentido. Y sé que tiene razón, sé que yo tampoco lo amo igual todos los días. Sé que hay días en que amo más mi soledad o el silencio o una taza de té demasiado dulce. Pero ojalá me mirara así más seguido, como se miran estos chicos de la película. A veces pienso que todo es un error de comunicación (¿o será que ya me programaron en la universidad para interpretarlo todo desde una perspectiva estrictamente comunicacional?)... Él habla un dialecto diferente al mío o a través de otro registro o simplemente no manejamos los mismos códigos y por eso él no puede descifrar lo que yo digo ni para mí tiene sentido lo que dice él. Pero hay veces en que las palabras sobran y simplemente sentimos y todo es perfecto. Hay días en que escucho fuerte y claro la melodía que suena en su corazón y no hay ademanes que oculten el amor que me desborda a través de la piel. Por suerte, cada tanto, él también se desborda de amor por mí. ¿Será que me estoy quejando por deporte, como tantas otras veces? ¿Será hora de que entienda que las películas son películas y el amor que sentimos por el otro no tiene que ser igual que en la pantalla o en las líneas de las páginas de un libro? 


miércoles, 18 de noviembre de 2015

Para no olvidar

"Yo sé que habíamos arreglado tomarnos un tiempo y toda la situación pero no puedo. No puedo ser, después de tanto tiempo, un anónimo o un extraño en tu vida, no puedo soportar la idea de que hace unas semanas éramos, mal que bien, novios y hoy en día ni siquiera nos hablamos ni nos miramos. No comparto la idea del "tomarse un tiempo", te lo dije el otro día y te lo respeto pero me pesa demasiado. Tal vez con esto querías que aclaráramos los pensamientos y las ideas, o pensáramos mejor nuestra relación pero no me sirve para nada de eso, no puedo dejar de pensar en vos ni un segundo, y no es porque ahora no te "tenga", es porque no soporto la idea esta de estar juntos pero separados. Tal vez fue una idea para que entienda como te sentís cuando no estamos juntos, pero te repito no es lo mismo. Nunca te ignoré, ni te evité, si no pude cumplir con tus exigencias fue porque mi vida fue planteada de una forma diferente. Estuve pensando, sí, en todo lo que dijimos y todo lo que fuimos y somos hasta el día de hoy y no puedo evitar recordar todo con tristeza ahora que estamos separados pero me come la idea, como ya te dije, de estar tomandonos "un tiempo". No puedo. Te amo, como no amo a nada más en el mundo, porque vos sos mi mundo y no puedo hacer nada para cambiar eso. No quiero aburrirte ni quiero que tengas que leer boludeces de mi persona. Sólo quería escribirte para pedirte que te decidas, que decidas lo que querés para tu vida, sola o conmigo, pero que lo decidas y que no sigamos poniendo excusas en el camino, porque creo que eso es lo que nos llevó hasta este punto. En fin, quiero pedirte no sé si sea un último "favor" tal vez esté siendo demasiado pesimista frente a la situación pero realmente me duele más estar en este limbo de no saber nada de vos. Prefiero que seas mi novia o mi ex novia pero no que seas una desconocida a la cual no puedo hablarle, ni verla ni nada. Así que te lo digo de la forma más simple y cruda que me sale, te pido solamente que si me amás que nos aferremos el uno al otro e intentemos arreglar eso, o si me amás, cómo decís que lo haces, me dejes ir de una vez."

All you sinners stand up, sing hallelujah!

"The time for being sad is over & you miss 'em like you miss no other & being blue is better than being over it!"


¿Por qué cuesta tanto? ¿Por qué siempre me estoy preguntando cosas? Aprile dice que no hay certezas si no hay cosas que dudar. A veces creo que tiene razón. Bueno, igualmente yo siempre tengo en cuenta las cosas que me dice a través de los auriculares. Es un buen consejero. 
Mi vida es tan circular... Siempre vuelvo a preguntarme si hago las cosas bien. Si debería decir que cuando quiero decir no o viceversa. Si debería darle un abrazo a mi papá o armarme una valija y ver qué hago. Si mandar ese whats app a las dos de la madrugada o seguir escribiendo en mi agenda marrón. Si sacar el violín del estuche o dejar que siga juntando polvo en la esquina de mi habitación. Hay tanto que no sé, me siento tan perdida... Pero de lo poco que sé, estoy segura. Bueno, a veces. Sé con una catastrófica determinación a quiénes quiero. Sé que te quiero a vos, que estás leyendo esto. Seas quien seas, estás acá leyéndome y por eso te quiero. Mery, si sos vos, dejá de boludear en blogger y andá a vivir de una vez. Si sos otra persona, mandame un mensajito y salgamos a caminar. Hace muchos días que no esquivo las líneas de las baldosas ni miro el cielo con verdadero interés. Ya sé que la mayoría de las veces yo sola entiendo lo que escribo (me lo criticaron más de una vez...), pero es así, che. Uno escribe lo que puede y hoy puedo esto, sin explicaciones. Ya me las voy a tener que ver con editores en un futuro que van a tratar de decirme lo que tengo que escribir y cómo hacerlo, así que ahora me dedico a escribir para mí y para vos, que no entendés nada. ¿Pero no fue eso lo que te atrajo de mí desde el principio? ¿El maravilloso misterio que soy? ¿La complicada bomba de tiempo que sabías que te iba a explotar en las manos? ¿No nacimos todos para amar y destruir en la misma medida? ¿No naciste para mí y yo para vos? ¡Ah, me equivoqué de historia! Pero sigamos bailando ésta hermosa melodía de holas y adióses... 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Un Jueves Don Nadie

Ciudad de baldosas flojas y paraguas abandonados y colectivos llenos y violines en sus estuches que piden a gritos una caricia. Y acá pasan tantas cosas que ni siquiera puedo ponerme a escribir. Me explota la cabeza de palabras no dichas y me duelen los dedos de limarme las uñas para nada. Pasé días en piloto automático y ahora no sé qué hacer con todo esto que siento. Intenté acostumbrarme al cambio pero sigo volviendo a los brazos que me hacen (más) feliz. Unos anteojos empañados, pantalones demasiado grandes, gorritos estirados y un departamento lleno de música y juegos y marihuana y cosas tiradas. Pero, sobre todo, amor. Ahí donde creímos que ya no había nada por lo que luchar, todavía hay amor. Amor que me devuelve a mí misma y me salva un poquito, aunque me impide escribir. ¿Me bloquea saber todo lo que pasó? ¿Soy la única que sabe la verdad? ¿Cómo te explico a vos, lluvia que me acompaña, todo lo que siento? ¿Cómo me despido de los recuerdos? El colectivero maneja demasiado rápido para un día como hoy. Se suspendió el Argentina-Brasil porque el Monumental está inundado. Y yo recién estoy llegando a casa después de un día demasiado largo en el que el libro de Cortázar salió a pasear conmigo sin que pudiera dedicarle unos minutos de lectura. Éste miércoles no viajé al pasado, pero anoche vi una película sobre lo difícil que es tomar una decisión y la inmensa cantidad de posibilidades que tiene la vida. Si fuera tan fácil encontrarse con tu Nemo o tu Anna... no estaría escribiendo. ¿Dónde estaría, entonces? Llorando, riendo, sufriendo, bailando, haciendo el amor, cocinando, muriendo... Quién sabe. 

lunes, 2 de noviembre de 2015

Jem Carstairs... Why aren't you real?

"Había algo en su fragilidad que era encantador, como las líneas sueltas de un poema..."








Te compraste zapatillas sin mí.
Me tatué y me perforé la nariz.
Te mudaste.
Me corté el pelo. 
¿Qué sigue? ¿Hace falta seguir?

miércoles, 28 de octubre de 2015

El círculo

Acuéstate y duérmete para despertar
Sonriente y feliz
Despiértate, levántate para cansarte
Y volver a dormir
El círculo da la vuelta
Y al terminar, la vuelve a dar...

Discúlpame, perdóname para que puedas
Ofenderte otra vez
Enójate, castígame para que puedas
Quererme después

El círculo da la vuelta
Y al terminar, la vuelve a dar
Yo te olvidé
No me olvido más...

Entrégate y ríndete para que puedas
Escaparte después
Libérate y suéltate para que puedas
Quererme otra vez 

El círculo da la vuelta
Y al terminar, la vuelve a dar
Te di todo
Y ya no doy mas...

Hoy te quiero, mañana también
Pasado no, el año que viene creo que
Siempre te querré...

Miércoles ochentoso

Cada miércoles se viaja al pasado. Los ochenta están a la vuelta de la esquina y vuelven en forma de videos musicales con sabor a helado de flan y pastafrola con mucho dulce de membrillo.

viernes, 23 de octubre de 2015

Me di cuenta (y sin que nadie me lo dijera)

Revelación del día (o epifanía, esa palabrita que me persigue): 

Somos 70% agua para que nuestra capacidad de llorar sea prácticamente infinita. 


martes, 20 de octubre de 2015

domingo, 18 de octubre de 2015


Conversaciones con mi hermano mayor

"Uno ama una vez en la vida... Y después aprende a ser feliz. Pero nunca como la primera vez."

Pablo cree eso y me lo dice con un poco de timidez, pidiéndome que no piense que se la da de falso poeta. Y yo sé que un poco le gusta el papel, pero más que nada me cuenta lo que siente para que no crea que soy la única que sufre y piensa que el corazón se le va a salir. A él también le pasó. A él y a mil millones de personas más. 
Quiero llorar, quiero llorar todo de una vez y para siempre. Pero depende el momento del día, me siento mejor o peor. Pablo lo sabe y me mira desde el fondo de la mesa, aprieta los labios y veo el gesto de tensión por toda su cara. A pesar de todo, sigue siendo una de las pocas personas que me conoce en lo esencial y le importa mi bienestar. Pero el verdadero, no que me ría de boludeces o pase una linda tarde. Pablo no quiere que llore más y no quiere ver cómo mi corazón se rompe, pero está dispuesto a levantar los pedazos. Eso no me lo esperaba... O tal vez sí, pero igual me pone un poco mejor. Pablo está ahí y se lo agradezco. Sin él hubiera sido mucho peor de lo que fue. Este fin de semana algo se perdió en mí, pero Pablo me agarró de la mano y me guió hacia lo que queda de mi alma. Al menos por hoy. Mañana será otro día. 

viernes, 16 de octubre de 2015

At best



Last year's wishes
Are this year's apologies
Every last time I come home

I take my last chance
To burn a bridge or two
I only keep myself this sick in the head
Cause I know how the words get you {off}

We're the new face of failure
Prettier and younger but not any better off
Bullet proof loneliness
At best, at best

lunes, 5 de octubre de 2015

This Is The Thing





I don't know if you notice anything different.
It's getting dark and it's getting cold and the nights are getting long
And I don't know if you even notice at all
That I'm long gone

And the things that keep us apart
Keep me alive
And the things that keep me alive
Keep me alone
This is the thing

I don't know if you notice anything missing
Like the leaves on the trees or my clothes all over the floor
And I don't know if you even notice at all
'Cause I was real quiet when I closed the door

And the things that keep us apart
Keep me alive
And the things that keep me alive
Keep me alone
This is the thing

And I don't know if you notice anything different
I don't know if you even notice at all

This is the thing

Resistir

Hoy más que nunca, yo puedo resistir. La resistencia es demostrarle al mundo y a nosotros mismos que podemos seguir, que cuando no damos más siempre queda una cuota de energía extra para levantar la otra mejilla. Cada uno enfrenta su propia vida y resiste lo que puede, como puede.

Yo resisto, tú resistes, ella resiste, él resiste, ellos resisten. Nosotros resistimos. Y así el mundo sigue girando. 

Porque la verdad no depende de un hombre, porque somos más que las letras de un nombre. Así dice la canción y así pienso también. 

Listen & repeat

i won't fall in love

miércoles, 30 de septiembre de 2015

We met and we talked and it was epic, but then the sun came up and reality set in.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Me prestaron un libro

"En general mi vida es tranquila, previsible y cómoda. También solitaria. La llegada de una invitación indeclinable a lo que sea funciona en mi cabeza como si me echaran encima una bolsa de mierda. Me tambalea cualquier invitación. Pero las que tienen que ver con una fiesta, y de casamiento, me desmoronan." 

Hernán Casciari 

sábado, 12 de septiembre de 2015

Voy descubriendo que el amor también tiene muchos días fríos que apagan la llama de la paciencia. Hoy no te banco, corazón. Hoy quisiera que te hubieras quedado envuelto en las frazadas cuando me levanté a la mañana para salir a enfrentar el día. Hoy bien podría habérmelas arreglado con la voz de la razón y mi mala onda y mi cinismo contagioso. 
Me voy a ver una película, pero antes voy a escribir un poco más. ¿Por qué sigo escribiendo, incluso cuando no tengo ganas de hacerlo? Porque es la forma de seguir viviendo. 

viernes, 11 de septiembre de 2015

Semana de parciales, voy a estudiar con esta música porque le pone onda al ambiente universitario... Sí, sí, lo hace. En mi cabeza los pasillos suenan así. 



Era como estar parada al lado de un cenicero parlante. Cada vez que abría la boca me llegaba su aliento a hollín, a ceniza y pulmones moribundos. Tanto me molestaba, que se me hacía realmente dificultoso oír lo que decía, pero estoy segura de que tenía que ver con conquistarme. Al parecer aquella noche tenía ganas de acostarse con alguien y yo le parecía una buena opción.
- Creo que nunca podría besar a nadie que fumara -le comenté-. Entiendo lo de besar sapos, pero ¿besar ceniceros? No, gracias. 

miércoles, 9 de septiembre de 2015

it's all right with me

It's the wrong time and the wrong place
Though your face is charming, it's the wrong face

It's not his face, but such a charming face
That it's all right with me


It's the wrong song, in the wrong style
Though your smile is lovely, it's the wrong smile

It's not his smile, but such a lovely smile
That it's all right with me


You can't know how happy I am that we met
I'm strangely attracted to you
There's someone I'm trying so hard to forget
Don't you want to forget someone, too?


It's the wrong game, with the wrong chips
Though your lips are tempting, they're the wrong lips

They're not his lips, but they're such tempting lips
That it's all right with me



That, if some night, you are free
Well, it's all right, it's all right with me




jueves, 3 de septiembre de 2015


Creí que habías sido un capítulo oscuro de mi vida, de esos que no te dejan dormir y arruinan las horas del día; que te aturden, que te golpean con cada recordatorio de su presencia, que te dejan marcas imperceptibles; una pequeña molestia, una gran incomodidad, una sensación constante de hastío...

Pero no.

Nos volvemos a encontrar, dos meses después. Justo cuando estaba empezando a olvidarte: a vos y a lo que fuiste para mí, a lo que me causaste; a todas esas noches en que no pude leer mis libros favoritos ni ver mis series preferidas ni abrazar a las personas que más quiero. 

Maldita conjuntivitis. 

lunes, 31 de agosto de 2015

Uno de nosotros era la más bella de las poesías.
El otro era puro cuento.
Y entre los dos armamos un micro-relato de terror. 


viernes, 28 de agosto de 2015



Esa extraña sensación de ser la dueña de algo que perteneció a otras personas. 
Sólo siento que también soy una intermediaria y que mi preciado tesoro algún día le llenará de alegría la vida a otros, que no se acabará nunca y seguirá sonando bien y mal en las manos de muchas almas diferentes a la mía... 



martes, 25 de agosto de 2015

jueves, 13 de agosto de 2015



Más allá

Las palabras que custodian al miedo ya se van a callar.
En los libros que nunca leí, tal vez, te deba buscar.

Y tu voz, mi amor, todavía a veces suena como un río sin fe.

Y en la multitud, un alud de alcohol me dejaría sin ley.

Por favor, escuchame si querés esta vez,
porque necesito verte bien y sin tus manos voy cayendo sin red desde esta cuerda de humo.

Ni un momento, ni la eternidad...
Esto va más allá.

Con vos mi alma se volvió a iluminar,

Si no fuera porque vos estás, yo no estaría acá.

Misterio, tiempo y verdad.
Desde tus ojos se ve mucho más.




martes, 4 de agosto de 2015

Un compañero de pluma

No es tan fácil convivir conmigo misma.
No siempre resulta divertida la sensación de que yo podría haberlo hecho mejor.
Incluso si no lo digo, se me nota en la cara, en la forma en que tenso la boca, en la manera en que abro los ojos y sonrío de lado, evidentemente incómoda.
Yo sé, consciente y objetivamente, que no soy la mejor escritora. Y, sin embargo, me encuentro a mi misma corrigiendo a los demás constantemente, convencida de que yo puedo hacerlo mejor, de que MIS palabras encajan de una manera mucho más fidedigna y mi manejo de los tiempos es superior.
Sí, yo también tengo fallas… pero la PASIÓN que siento por las palabras supera todo lo demás. Mi error es, quizás, pensar que soy la única persona capaz de sentir esa pasión.
Y, sin embargo, me siento tan feliz cuando encuentro a alguien con quien compartir esa superioridad… Uno puede llegar a estar muy solo cuando se entrega a amar algo que requiere tanta dedicación y trabajo. Pero, de vez en cuando, más lejos o más cerca, te encontrás con un alma similar a la tuya, sino en las formas, en la manera de ver y sentir. Y eso no tiene precio.

Porque las barreras bajan y, por una vez, te satisface saber que alguien lo hizo mejor que vos.  

Esa magia

Estoy pensando en escribir hace varios días. Meses. Años. Hubo una época en que mi producción era realmente alta. Decenas de relatos por mes. Aun así me tomó más de dos años completar mi saga de vampiros de cuatro novelas, aunque eran, sobretodo, sobre las relaciones humanas. Eso es lo que más me gusta. Las variables del comportamiento humano. Pero hace tiempo que sufro de un bloqueo narrativo. Se me ocurren muchas ideas, ¡a veces hasta seis antes del desayuno!, pero no puedo sentarme a escribir. Podría decírseme que he perdido mi musa. Pero alguien a quien admiro mucho –y no digo su nombre porque prefiero guardarme la admiración para mí misma, soy así de egoísta con mis descubrimientos artísticos- dijo una vez que “la musa es puro teatro, [y] la creación involucra trabajo.” Bueno, estoy más que de acuerdo. No niego la posibilidad de que haya veces en que uno escribe mejor o las ideas fluyen con mayor claridad, pero siempre –¡siempre!- hay que volver sobre la leche derramada y secar los bordes de la mesa, cambiar el mantel, verter otras infusiones, mezclar. Tal vez sea una mala metáfora, pero yo me entiendo. Lo que quiero decir es que la impulsividad creativa es buena, pero se llega a la perfección cuando se le da forma, estilo propio y alma. Y eso se logra con trabajo. Al menos así funciona para mí –y, evidentemente, para esa otra persona que admiro tanto. Así que me embarco otra vez en esta travesía de intentar escribir algo decente. Ideas y tiempo tengo de sobra. Tal vez lo que me falta es motivación para ponerme a trabajar. No estoy pasando por un mal momento. Las cosas no van del todo para delante, pero tampoco para atrás. Y creo que mi mayor inspiración –¡sí, algún crédito le doy a la musa!- es el dolor, el sufrimiento. Cuando me siento frustrada con el mundo quiero gritar lo que siento a través de mis narraciones. Es la mejor forma que he encontrado a lo largo de los años para descargar mis sentimientos. Pero en ausencia de olas, mientras floto como un peso muerto y me dejo llevar por la corriente, me cuesta aferrarme a la vida y luchar por ella a través de las palabras. Me siento en stand-by. Y es muy triste que todo sea culpa del amor y, tal vez, de los instantes de felicidad que este genera. Amo y me siento amada. Y aunque aquello no me haga entender la forma en que funciona el mundo ni aumente mis expectativas en cuanto a las personas, me ha vuelto un poco menos crítica. O más tolerante. Probablemente un poco de ambas. Y así como su Oscuro Pasajero impulsa a Dexter a matar, mi Oscuro Pasajero me impulsa a escribir. Siempre he creído que solo soy la intermediaria entre lo que sea que pide a gritos desde mis adentros que tome un lápiz o la netbook y empiece a escribir, y el relato final que va cobrando realidad a medida que los caracteres van formando párrafos. Soy el mero receptáculo de ideas que se me envían desde el más allá. No digo que sean divinas, ni que a mi pluma la muevan los hilos de los ángeles. No estoy dándole valor a lo que escribo, al producto final, sino al impulso inicial. Soy la conductora de este automóvil narrativo, pero es otro alguien o algo lo que me susurra al oído, haciendo un trabajo fino para que me crea importante por escribir unas líneas, para que sienta que puedo cambiar el mundo con simples palabras. Soy demasiado realista para creer que puedo cambiar el mundo. Aunque tal vez escribiendo cambie el mío

lunes, 13 de julio de 2015

Rusty Days



Crítica de "Nefilim: el beso del amanecer"

Título: "Nefilim: el beso del amanecer"
Año: 2010 (en Argentina 2012)
Autora: Leah Cohn 
Traducción: María Alonso
Editorial: Ediciones B



Atención: SPOILERS 



     Domingo al mediodía y acá estoy, sentada en mi cama, libro en mano.
     Después de una gran amistad de una semana, estoy contenta de haberlo terminado, pero ésta vez no tengo lágrimas en los ojos mientras escribo. 
     Lo primero que quiero criticar es el diseño de tapa. De verdad, ¿hacen falta a esta altura más libros negros con letras en rojo que te adelantan la posibilidad de encontrarte con otro Edward Cullen adentro? Percibo una total falta de creatividad en el diseño de tapas de libros para jóvenes y adolescentes. ¡No subestimen tanto la percepción del lector juvenil, editores!
     Yendo a la trama, específicamente... Me parece aceptable para un debut literario (¿o justamente por eso se queda pobre?). Cae, sin embargo, en todos los lugares comunes: Sophie, la humana indefensa y enamoradiza que protagoniza un triángulo amoroso con dos seres sobrenaturales y enemigos desde los albores de su existencia. ¿Quiénes son? Nathan, el apuesto y seductor protector de la humanidad que vive en conflicto con su naturaleza de nefilim y la mayoría de las veces actúa en consecuencia (es decir, de manera confusa y aburrida); y, por otra parte, Caspar (¡10 puntos para Cohn por la originalidad del nombre!), el vecino inquietante al que no querrías darle una tacita de azúcar por miedo a que te corte un miembro con su filosa lengua o el veneno de sus palabras.
     Sinceramente, la dicotomía entre el bueno y el malo, el claro y el oscuro, el ángel protector y el homicida, ya me resulta demasiado predecible. Y, por lo tanto, se torna aburrida. Hoy en día disfruto mucho más de aquellos personajes que se mueven dentro de las delgadas líneas del gris, que pueden cambiar de bando a su antojo o se guían más por una brújula interna que por las consecuencias morales de un mandato superior. ¿Qué quiero decir con todo esto? Desde el principio uno sabe que Sophie y Nathan acabarán juntos y Carpar no podrá evitarlo, así como Cara se verá imposibilitada de asesinarlo debido a su vínculo fraternal. ¿Quién buscaría venganza en el segundo libro, sino? Y ni siquiera voy a hablar demasiado sobre la adorable anciana Josephine que acabó siendo aliada del enemigo (sin demasiado fundamento, por cierto). Más sorprendente hubiera sido que resultara ser sólo eso: una simpática mujer que brinda su ayuda un par de veces.
     Pero tranquilos que no todo me parece tan terrible. Después de todo el libro me mantuvo interesada hasta el final. La forma de escribir de la autora me resulta sumamente atractiva. No tiene demasiadas frases célebres, pero logró generar diálogos interesantes (aunque, desde Dragon Ball, me pregunto por qué las personas tienen que hablar tanto mientas pelean o revelar sus planes en medio de una risotada soberbia cuando creen que van a ganar). Puedo reconocer en ella su faceta periodística por las descripciones detalladas tanto de los espacios como de las sensaciones y eso me parece un gran punto a favor.
     El protagonismo de una niña de siete años con ADN nefilim y una madurez inusitada, lejos de resultarme excesivamente novedoso, me pareció un buen ingrediente. El hecho de que el triángulo amoroso se vea afectado por la existencia de una hija y que Sophie se interese más por ella que por Nathan en la mayoría de las ocasiones, corta con el romanticismo ñoño. 
     En síntesis, no deja de ser una historia de amor dada vuelta, en la que los amantes se alejan al principio y se reencuentran hacia el final (¿pero por cuánto tiempo?). El resto, toda esa mescolanza bíblica de "los hijos de los gigantes", acompaña pero sólo en la medida en que aporta obstáculos diferentes en la consagración del amor ideal. 






Frases que destaco:

"Todos aquellos ruidos se extinguieron en cuanto la vio. Y las masas humanas que en aquel momento desfilaban sin descanso parecían haberse vuelto invisibles." (pp. 9)

"La paciencia es una virtud mayor que la temeridad de meterse en una pelea inoportuna." (pp. 11)

"Aquella mañana nadie hablaba de lo excepcional, sino de mi perfeccionismo enfermizo." (pp. 27)

"Vivía por aquellos escasos momentos en los que no tenía que demostrar nada a nadie, ni estaba a merced de una crítica, en los que podía entregarme por completo a mi pasión. Compensaban el suplicio de las actuaciones en público..." (pp. 28)

"El tiempo que no podía pasar con él era insoportable, como un gran vacío en mi vida que debía superar de algún modo." (pp. 45)

"Todo lo que hacía o decía me parecía absurdo, como si se tratara de una obra teatral en la que cada uno seguía interpretando su papel aunque el escenario ardiese en llamas." (pp. 165)

"No has contestado a mi pregunta. ¿Me crees? ¿Me crees cuando te digo que te abandoné porque te amaba? ¿Que te amaba con locura?" (pp. 220)

"Lo estreché con fuerza, quería que sintiera todas y cada una de las fibras de mi cuerpo, no quería pensar en lo que nos diferenciaba, sino en lo que nos unía: el amor, el deseo, el anhelo." (pp. 222)

"Lo único que quiero es transformar el mundo según mis ideas. Y si te detienes a contemplar lo que la humanidad ha hecho con él, es imposible que acabe siendo un lugar más deplorable de lo que es," (pp. 249)

"Él insistía en destacar las grandes diferencias entre uno y otro, pero lo que se apreciaba en su voz no era lo que define a los enemigos a muerte, sino a los hermanos del alma: añoranza y desesperación a la vez." (pp. 251)

"Pero para el amor -pensé-, para el amor no existe el tiempo, para el amor el ahora es la eternidad." (pp. 354)

miércoles, 18 de febrero de 2015

La mejor forma de despedirnos
fue partir ese pedazo de cielo.

Un disco sin su caja,
una caja sin su disco.

Un final abierto para los fanáticos.

Una historia que acaba
en puntos suspensivos

martes, 10 de febrero de 2015

"Ya nada es igual."

Qué frase de mierda.
Por supuesto que nada es igual.
Siempre me imaginé al infierno como un lugar destinado a la repetición.
Hacer una y otra vez la cama, por ejemplo.
O levantarse temprano todos los días, después de noches de cinco minutos.
O repasar constantemente los detalles del último encuentro que compartiste con alguien que se fue para siempre, sin poder recordar las partes más importantes.
O escucharte decir hasta el cansancio unas palabras de amor no correspondidas.
O ver el precipicio por el que seguís cayendo a metros de distancia, pero sin poder detenerte... porque sólo mientras te desplomás hacia la muerte sentís que vale la pena volver a pasar por todo.
Eso es la vida. Eso es el infierno. Cambio y permanencia.
   No pasaron ni tres lunas desde la noche en que me rodeaste con tus brazos y dejaste de pensar en todo eso que te exige ser lo que vos no querés.
   Y sin embargo cientos de soles me vieron cerrar los ojos y abrazar la calidez de un recuerdo tuyo.
   Estás en todo.
   Lo estabas desde antes de que le pusiera tu sabor a cada sensación.
   No hay momento feliz en que no desee verte pasar para compartir una mirada cómplice.
   Ya no distingo lo bueno de lo malo, la aguja de mi brújula apunta hacia el lugar donde te vi por última vez. 

jueves, 29 de enero de 2015

La normalidad es una ilusión imbécil

Elijo a mis amigos no por la piel u otro arquetipo cualquiera, pero sí por sus pupilas.
Tienen que tener un brillo cuestionador y tonalidad inquietante.

No me interesan los buenos de espíritu ni los malos de hábitos.
Me quedo con aquellos que hacen de mí loco y santo.
De estos no quiero respuestas, quiero mi revés.
Que me traigan dudas y angustias y aguanten lo que hay de peor en mí.
Para eso, sólo siendo locos.
Los quiero santos para que no duden de las diferencias y pidan perdón por las injusticias.

Elijo a mis amigos por la cara limpia y por el alma expuesta.
No quiero solamente el hombro o la falda, quiero tambien su mayor alegría.
Amigos que no ríen juntos, no saben sufrir juntos.
Mis amigos son todos así: mitad tontería, mitad seriedad.
No quiero risas previsibles ni llantos piadosos.
Quiero amigos serios, de aquellos que hacen de la realidad su fuente de aprendizaje,
pero que luchan para que la fantasía no desaparezca.

No quiero amigos adultos ni estudiantes.
Los quiero mitad infancia y otra mitad vejez.
Niños, para que no olviden el valor del viento en el rostro, y viejos,
para que nunca tengan prisa.

Tengo amigos para saber quién soy.
Pues viéndolos locos y santos, tontos y serios, niños y viejos,
nunca me olvidaré que la normalidad es una ilusión imbécil.


Oscar Wilde



Witch & Wizard


Imagínate otro mundo...
uno bastante parecido al tuyo.
Un universo paralelo donde la vida
también está llena de amigos y amores,
clases y deportes, iglesia y familia.

Entonces todo cambia de repente.

En una noche.

Porque la gente no estaba prestando atención.
Se le arrebata a la sociedad algo muy importante:
los libros, las películas y la música. La libertad y la justicia.
Y el respeto por el increíble poder creativo de la juventud.
Todo eso puede desaparecer en un abrir y cerrar de ojos...

Así que presta atención.
No dejes que esto ocurra en tu mundo. 



     Witch & Wizard es el primer libro de la saga que lleva el mismo nombre, de James Patterson y Gabrielle Charbonnet. Relata la vida de dos hermanos adolescentes que descubren que son hechiceros en medio de una revuelta política que le cambia la vida al mundo entero. Básicamente un nuevo gobierno totalitario toma el poder y la única forma que encuentran de asegurar el control total es arrancando la amenaza desde la raíz: encarcelan y sentencian a muerte a todos los jóvenes que no se sometan a las nuevas reglas. Sí, incluso niños de 3 ó 4 años. Hasta ahí me atrapó y por eso compré el libro, que fue publicado en 2009 y encontré en una mesa de saldos, jeje! También me convenció que fuera publicado por Alfaguara, peeeeero...
     En términos generales, creo que es un libro entretenido. Como es una lectura juvenil, no puedo decir que me haya sorprendido demasiado. Cumple con la mayoría de los clichés del estilo. Es de lectura rápida y simple, sin complejidades. Aunque me resultó extremadamente molesta la extensión de los capítulos, con un promedio de hoja y media cada uno. Media pila, Patterson. 
     La historia es rebuscada y por momentos confusa, aunque los conflictos siempre se resuelven de la manera más tonta y obvia. Cliché modo on. 

Punto negativísimo: no hay nada de romance. 
Punto positivísimo: la relación entre los hermanos Allgood (aunque en realidad tampoco es una cosa extraordinaria que se escape a la regla).

     Es una saga de cinco libros, pero no voy a molestarme en buscarlos ni volvería a lees este. Siento curiosidad por el desarrollo, pero el final se cae de maduro y me aburre de solo pensar en todo lo que me faltaría para llegar a él. Ya tuve suficiente de transformaciones en ratones, comadrejas y cucarachas. 
     Hay una especie de buena idea general, pero creo que los autores se abusaron un poco de las libertades de la magia. Demasiada violencia moderada e incoherencia para mi gusto. 





Frases que me gustaron:

"A veces te despiertas y el mundo es simplemente distinto." (p. 19)

"A veces es gracioso, pero quizá tiene que mejorar un poco en lo de encontrar el momento adecuado." (p. 36)

"Esta sí que es una buena manera de acabar con tu fe en la humanidad." (p. 79)

"Sólo soy una psicópata, eso es todo. No es para tanto." (p. 86)

"En determinadas circunstancias, la familiaridad puede acercarse mucho a la paranoia." (p. 349)

"Así que... ¿qué estás haciendo tú, estés donde estés? Escucha, por favor: vive el momento, por mucho que te preocupe el futuro. Es tu cerebro, es tu vida, es tu actitud... Sal ahí afuera y llénalo todo con tus pensamientos, tus sonidos y tus ideas, porque son aún más grandes que tú. Todos sabemos lo que en la historia, y en el presente, ha sucedido cuando la gente se ha quedado callada y ha aceptado lo que le ponían enfrente." (p. 363)




jueves, 22 de enero de 2015





I just kinda died for you.
You just kinda stared at me.
We will always have the chance.
We can do this one more time.