Toda mi determinación a cambio de una taza de té sin azúcar.
I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.
domingo, 27 de marzo de 2016
Co-workers
Viene Chile y me dice que "figurita repetida no llena el álbum" y a mí me vuela la cabeza. Tanta sabiduría en una frase tan chiquita y simple. Estábamos hablando sobre el trabajo y en esa frase me resumió por qué no quiere volver a su puesto anterior en un bar donde le pagarían mejor. ¡Se aplica en tantos contextos!
martes, 22 de marzo de 2016
De alguna forma las cosas fueron demasiado lejos y ahora ya no tiene sentido pensar en volver atrás. Para qué. El egoísmo del amor no cambia jamás. Uno quiere lo que quiere. Y ni vos ni yo vamos a venir a modificar el curso de esta novela. Ciertos capítulos se escribieron con sudor y sangre. Y yo soy la que se dedica a clavar los puñales una y otra vez. Ni siquiera es adrede. Mis dedos se vuelven dagas y en cada abrazo te hiero un poco más. Y con cada beso te resto vitalidad. Mi amor es así y no quisiste creerme cuando te lo advertí. Ustedes, humanos, son tan incrédulos cuando se lo proponen. Tienen al asesino serial en frente de sus ojos y lo invitan a tomar un café. Nosotros también lo hacemos, pero porque vivimos del sufrimiento. Ustedes podrían ahorrárselo. Pero qué sentido tendría mi existencia si fueran menos suicidas. Y ahora todo se me fue de las manos, por primera vez. Ahora siento el pinchazo de mis dagas en mi propio cuerpo. Mientras camino, el vaivén de los brazos me hiere en el costado. Y dejo un rastro de sangre a mi paso, que va escribiendo una nueva historia llena de dolor y errores. Pero de eso ya vas a saber más adelante, cuando me termine de desangrar.
Amigos a distancia
Dejá de desvelarte con mi blog. Existís más allá de mí. Anda a escribir un poco más de todo eso que el mundo espera de vos. Andá a caminar un rato y sonreíle a un extraño en la calle, vas a ver qué bien se siente. Acostate a mirar el cielo cuando el sol queda oculto detrás de las nubes y preguntate cuánto te perdés por buscar la luz. La belleza permanece cuando menos lo esperamos. Dejá de leer mi blog y sentate a escribir. O escribí mentalmente mientras corrés o hacés la cama o te das una ducha. Pero que las palabras no se pierdan, que el pensamiento no se muera. Que se sepa. Quiero que se sepa de vos. Quiero ir a una librería y que haya un libro con tu nombre y yo sepa que fui parte de su crecimiento. Que sepa que ayudé a regar las raíces de una vida. Me dijiste que para vos también la reacción en cadena es infinita y que todos influimos en la vida de los demás. Muy Na'vi de nuestra parte. Todos somos uno. En todas tus palabras estoy yo, y en las mías estás vos. En cada libro habrá una frase que te recuerde a mí, que te diga a gritos que podría haber salido de mi boca o de mis manos. A mí también me pasa. Todos estamos en todo. Por eso no podés detenerte. Por eso siempre seré la voz que te grita desde el fondo de tu cabeza que tenés que activar, que podés más de lo que pensás y que sos el creador de cosas y sentimientos hermosos. Incluso si te detenés o si dudás en el camino, que te esfuerces por llegar a lo que soñás significa muchísimo para mí y para el mundo. Necesitamos más de eso: empuje, ganas, amor, sueños, imaginación. No te detengas.
En casa ajena
Personas que creíste que siempre iban a estar ahí y hoy pasan días enteros sin que pienses en ellas. Y no es responsabilidad de nadie. Acá no hubo mentiras ni falsas promesas. Acá hay vida. Cosas que pasan, van y vienen y nosotros nos quedamos viendo cómo todo sigue su camino. A veces con unos, a veces con otros. Igual hay días en que extrañás eso que fuiste cuando no estabas solo. Igual hay días en que no te hacés problema por nada más que lo inmediato. Qué comer, dónde dormir, a qué hora salir a trabajar. Pero te seguís mintiendo, seguís creyendo que en tu corazón no hay más que ganas de seguir adelante, ¡y te equivocás! (como siempre, por otro lado). Porque lo que vos querés es que te quieran. Que te quieran bien. Que no se olviden de vos, que te necesiten, que pregunten cómo estás. Y seguís en el tren, leyendo un libro y escuchando música con el oído izquierdo porque el otro auricular se rompió la semana pasada y no tuviste ganas de ir a comprar unos nuevos. Y así pasa con todo lo demás: te acostumbrás a usar cosas rotas porque dejarlas y conseguir algo nuevo requiere demasiado esfuerzo. Pero la música se escucha mucho mejor con los dos auriculares. Eso lo aprendí con Northern Downpour y la voz de Brendon cantandome sin pista. Pero que sea tu elección, no dejes que la comodidad te corte las piernas. Si andás como un inválido por la vida que sea porque querés y no porque no te animás a otra cosa. No te quedes en la zona de confort sufriendo. Soltá todo eso que te amarra a lo que odiás de vos. Acá hay vida.
lunes, 14 de marzo de 2016
ESCRIBIR
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¿Y vos por qué escribís? –me preguntó. La
pregunta era válida, pero la respuesta era extremadamente íntima para lo poco
que nos conocíamos. Así que en vez de contestar, le dije:
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¿Y por qué escribís vos?
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Yo escribo porque es la única forma de sacar mis
demonios. Porque pone a prueba mi ingenio y, te digo la verdad, porque me hace
sentir realmente vivo.
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A ver, ¿cómo es eso?
-
Digamos que lo que me impulsa es el conflicto,
todo lo que guardo en mi corazón y todo lo que observo, lo que me conmueve o estremece
día a día. Pero, inversamente, cuando escribo el mundo desaparece y sólo
existimos el papel y yo. Los personajes se vuelven mi realidad.
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A veces… –dije sin pensar, motivada por sus
palabras- Cuando tengo una idea, me persigue por días o semanas hasta que me
siento a escribir. El proceso creativo es difícil de explicar porque involucra
la imaginación, las manos, el cuerpo, la mente…
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¡El alma!
-
Cuando creás, perdés algo que se queda en lo que
hiciste. Aunque en realidad no perdés, sino que invertís una parte tuya que en algún
momento va a impactar en otra persona, una y otra vez hasta que la reacción en
cadena te vuelva inmortal. Para mí la escritura es como una picazón. Te pica un
poquito, a veces, y te acostumbrás. Pero hay días en que no lo soportas y tenés
que lastimarte la piel, porque la raíz de la picazón está abajo, donde no se
ve. Y entonces sangras sobre un papel o un teclado y tu corazón se transforma
en palabras.
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¿Sentís que escribir te hiere?
-
Por supuesto. Cada vez pierdo más de mí. Pero en
cada pérdida descubro otras cosas. El alma es infinita a la hora de escribir. Hay
mucho de mí que se glorifica cuando lo pierdo, pero en esa desintegración es
mucho más lo que gano.
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