Cerré instagram.
Mentira, no lo cerré.
Desinstalé la app de mi celular. ¿No es un montón?
Pierdo mucho tiempo mirando la vida ajena, buscando ¿qué?
Guardando frases, memes, ejercicios y recetas que no voy a hacer.
Cerré instagram, sí. Dejar de ver algo es darle un cierre.
También quiero alejarme de la expectativa de que estés del otro lado.
Desde que dejamos de hablar, te transformaste en un puntito verde en el chat.
Un proyecto hermoso que se diluye hasta convertirse en intermitencia virtual.