I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

martes, 1 de noviembre de 2016

No cambió nada, pero cambió todo

La vida no cambió. Sigo mirando White Collar y The Walking Dead. Me levanto a la mañana y me tomo un té con leche y algunas pepas. Necesito pagar el alquiler y las cuentas, así que voy a trabajar y me banco a ese pelotudo que me dice cosas para sacarme y lo ignoro o le contesto mal, pero igual me lo aguanto. Me tomo el tren con las zapatillas mojadas. Reviso el Facebook en piloto automático para pasar el tiempo y dejo en visto los whats apps. El país se sigue yendo a la mierda y la gente sigue comiendo carne y las orcas siguen encerradas. Todas mis preocupaciones son las mismas y el mundo sigue girando y lo malo y lo bueno sigue pasando de la misma forma que antes. Y me siento culpable por los momentos en que me río y la paso bien y me siento tan feliz por ser la madrina más babosa del planeta. Pero estoy mal. Lo pienso y quiero llorar. Y me pregunto si otra vez estoy enfrentando una prueba de Dios para gritarme en la cara que existe y que quiere que me arrodille y le pida cosas. No lo voy a hacer. Creo en la justicia de las cosas, en algún tipo de balance natural, en mi amor y en el de los demás. Necesito creer que todo este amor que sentimos sirve para algo. Necesito que me sirva a mí para dejar de llorar y concentrar mis fuerzas en sostener a los demás, a los que pueda. Y a los que no, que me sostengan a mí. Pero sobre todo fuerza para vos, que sos el fortachón de la familia, Tutin <3