I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

miércoles, 3 de abril de 2019

Cansancio

Estuve haciéndole correcciones a mi libro en edición. Básicamente llevo un par de semanas reuniéndome con mis editores, cambiando frases, buscando sinónimos, dándole la vuelta a los textos. Lo importante, me dicen y me digo, es no repetir estructuras para que los lectores no puedan anticiparse a mis finales. Así de fácil, che. 
Empecé con el proyecto del libro hace muy poquito, la verdad es que hubiera querido tomarme un poco más de tiempo (¿28 años no son suficientes? me grita la materia gris, pero la ignoro). 
La idea es que llegue para la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2019, que arranca a fin de mes. Primero tenemos unas Jornadas Profesionales a las que voy a ir en calidad de... ¿oyente? Bueno, supongamos que ya me siento correctora/editora junior/escritora. O, sino, me auto proclamo lectora.
En síntesis, se formó un colectivo de editoriales independientes que se llama Cardumen e incluye a mi querida Cantamañanas. Pabellón azul, stand #235. 
Si todo sale más o menos bien, para la semana del 25 ya estaría mi libro impreso. Ayer Cristian lo registró en la Cámara Argentina del Libro; eso quiere decir que mi primer hijo ya tiene oficialmente DNI. Intentaré recordar la fecha para festejar el próximo año. 
No sé por qué hice toda esta introducción, cuando mi primera intención fue escribirme a mi yo del futuro. Ahora va. 

Mery:
Cuando pase toda la fiebre de la publicación de tu primer libro y puedas descansar, te dejo unos tips.
Buscá los momentos para escribir, no vuelvas a obligarte a sostener la birome o la notebook con la cabeza en blanco. Los tiempos editoriales te van a chupar la sangre, preparate antes. 
Tratá de producir contenido por día. Al menos por semana. No te oxidés.
Basta de peros. Quiero decir, literalmente dejá de usar tanto esa palabra en tus cuentos. Tus construcciones básicas son A pero B. 
Existen otros conectores además de la Y. Investigá, jugá. 
Queda anulada para siempre la expresión "apretó los dientes". Buscale la vuelta, no sé; que los nervios de los personajes pasen por otro lado. 
Explorá la sexualidad: es la parte más natural e instintiva del ser humano. ¿Por qué evitarla en tus escritos?
Fijate que no todas las personas viven en departamentos ni tienen celular. Aunque te sorprenda, hay quienes viven en calle de tierra y no tienen para comer. No seas tan esnob. Hablales a ellos, contá lo que pasa en la realidad de la gente que te rodea. Los que viven bien ya saben cómo es la cosa, dale lugar a los que no tienen cómo gritar. No escribas más para burgueses. 
Quería cambiar de tema pero me cuesta. ¿Te diste cuenta de que casi todos tus personajes pasaron por la educación formal? Narrás como si siguieras escribiendo textos académicos, Mery. Basta. Si vas a dejar la universidad, hacelo posta. 
¿Ya dije lo de los peros? ¡Es que son muchos los que tuve que borrar en la última corrección del libro!
Que mis quejas no te saquen las ganas. Vos sabés que escribís bien, boluda. No sos increíble y no te destacás en un mundo colmado de escritores. Todavía. Centrate en el todavía. 
No te apures, pero tampoco te dejes estar. Leé otras cosas. Basta de Schweblin, Salinger y Walsh. No te los vas a olvidar por soltar sus libros un ratito. Buscá tu voz en otras partes, ellos ya te dieron todo lo que podían. 
Sé atrevida en lo que decís y cómo.
Contá lo que en otros momentos hubieras callado. No hagas la vista gorda.
Estás para algo acá, che. Si justo se dio que escribís bien, sacale provecho. 
No pases desapercibida por el mundo. No viniste a ser madre, hermana, novia, tía, empleada, dueña, jefa, hija, amiga.
Viniste a ser Mery y lo que eso signifique es decisión tuya. 
No dejes de escribir. 
O, mejor dicho, descansá un poquito y después volvé con todo. Que se sacuda la tierra cada vez que presiones las teclas.



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