Porque en verdad nunca fuimos lo que esperaba, siempre nos faltó cinco para el peso y aún así nos creí felices en esa película que inventé.
Debo humanizarte, volverte el hombre que realmente fuiste, dejar ir al que esperaba que fueras por la sola influencia de mi amor redentor.
No siempre podés terminar en buenos términos ni ser amiga de tu ex; cuando hay dolor en el medio lo mejor es agarrar para el otro lado y si te he visto no me acuerdo.
Soltar con sabiduría y madurez es imposible de entrada. Primero hay que pasar por el dolor y el reconocimiento. Saborear la pérdida. Ya se verá después si se puede sacar algo en limpio que sirva para algo.
Ahora mismo es bastante difícil, si todavía trato de tapar las heridas con los dedos; no hay mano que alcance para el corte que me dejaste, que hiciste con el cuchillo que saqué en seis cuotas y sigo pagando.

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