I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

sábado, 17 de septiembre de 2016

Despedida


Vine creyendo que todavía podía ser una broma. Que apenas abriera la puerta ibas a aparecer corriendo a recibirme... Estoy sentada en el patio y sigo esperando que bajes la escalera y apures el paso al verme. Papá ya sacó de la cocina tu plato de comida y agua. Hasta sacó la lata donde guardábamos el alimento balanceado. Tu canasta de mimbre está afuera, con su almohadoncito y tu rascador que nunca usaste. Recién llegó y me pidió que me lleve todo porque le duele demasiado ver tus cosas. Cada vez que se iba a quebrar, se alejaba un poco para que no lo viera. "A mi me criaron en un mundo donde los hombres no lloran, me dijo, pero esto me supera". Y nos abrazamos. Con los dos brazos y el llanto en su hombro. Por primera vez parecimos padre e hija. No aguantamos tanto dolor, Jas. Traje conmigo tus dientes de leche que siempre guardé con tanto amor. Removí un poco la tierra que te cubre y los dejé ahí, junto con una pequeña notita. Lo que te escribí es cosa nuestra. No sé si es tonto, pero sentí la necesidad de hacerlo. Sé que ya no sos ese cuerpo que descansa debajo de la tierra, sino un sinfín de recuerdos que nos sacan una sonrisa. Verte entrando por la ventana, tomando agua de las canillas, durmiendo arriba del auto, metiéndote en cada caja aunque te quedara chica. Se me rompió el corazón, Jas. Nos dejaste y ese vacío no se va a llenar jamás. Eras una de las pocas cosas que me unía a mi papá. Se tuvo que ir a trabajar y me pidió, antes de irse, que te llorara un sólo día más pero que después te dejara ir. "Y aunque Jasper no esté más, tampoco te olvides de mí", agregó. Y yo me quedé llorando. Odio saber que va a estar solo. Otra de las razones por las que no te llevé conmigo cuando me fui fue que se hicieran compañía con papá. ¿Quién lo va a cuidar ahora? Me siento demasiado triste. Entre tantas cosas papá también me contó que tus últimos dos días te ibas a dormir a mi cama, cuando habías empezado a dormir con él hacía meses. Quizás sea casualidad. Quizás me buscabas a mí para despedirte. Después de todo esa pieza fue más tuya que mía. Pero para cuando llegué creo que ya no me reconocías. Te acaricié las orejas, te besé y te dije que todo iba a estar bien. Estaba convencida de eso. Esta primavera cumplirías seis años. Jasper Jones. Siempre me vas a sacar una sonrisa y una lágrima. Tengo mucho miedo de olvidarme de vos. De la suavidad de tu pelo, de lo pesado que eras, de cómo se amoldaba tu cuerpo para dormir sobre mis piernas, de tus bigotes, tu oreja cortada de la vez que te peleaste con el gato vecino. Tus almohaditas rosadas, tu cola peluda. En la cocina todavía hay alimento balanceado tirado por el piso. En la heladera hay fotos tuyas. Los zapatos de papá rotos porque te afilabas las uñas. Me da mucho miedo que esas cosas desaparezcan y nos olvidemos de vos. No quiero que el tiempo pase y los recuerdos pierdan intensidad. Quiero recordarte siempre con el mismo amor. Pero tengo que dejarte ir. Duele demasiado. Cuidalo a papá, por favor, donde sea que estés.



No hay comentarios:

Publicar un comentario