Estoy en ese momento tremendo en que todo se pone en cuestión y cada comentario es una trompada en la cara. ¿Susceptibilidad? Creo que ese sería mi súper poder en una tragicomedia.
Cuando era más chica me dijeron que a mi mamá le faltaba serotonina y por eso necesitaba tanta medicación. Es muy probable que nos parezcamos en más cosas de las que creía. Como cuando descubrimos que a las dos nos gusta la costura, los libros y el té, a pesar de no haber crecido juntas.
Hoy terminé de ver The Haunting of Hill House y me gustó mucho el final. Lloré un poco. Es muy interesante la trama, más allá del terror en sí, por los traumas de la infancia, las frustraciones, todo eso que uno arrastra sin darse cuenta o tratando de sacudirse otras cosas de encima. No sirve de nada tapar el sol con las manos, igual te va a empezar a quemar. Hay que hacerle frente a lo que nos sucede, para bien o para mal.No sé bien qué pasa. A veces estoy bien, a veces estoy mal. ¿No se le puede escapar a la programación del cuerpo? ¿del destino? ¿Se me van a atrofiar inevitablemente las manos, hasta que no pueda sostener una birome ni presionar estas teclas? ¿Tendré que recurrir a las drogas más temprano que tarde? ¿Será por eso que siento tal rechazo a la idea de que alguien consuma cerca mío?
No tengo una propuesta interesante que hacerme a mí misma. Ando en línea recta, evito la muchedumbre todo lo que puedo, me rehúso a doblar toda la ropa que sigue desparramada por el departamento.
¿Qué me mueve? ¿Qué me espera? ¿Qué dejé de buscar? ¿Qué hago?

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