Hace algunos años solía haber
mucha gente para esta fecha en mi casa. ¡Si hasta el año pasado todavía había
dos o tres personas más que hoy! Desde que empezó diciembre que quiero que sea
enero. Ya hasta me cansa tener que explicar por qué no disfruto de las fiestas.
Ni siquiera me ofende en un plano religioso. Es más y menos que eso. No hablo
con mi papá en un día común, ¿qué voy a decirle en Navidad? Y este año estamos
solos. Bueno, solos los tres. ¿Qué haría sin vos, Jasper Jones? Mi fiel gato
que hace más de cinco años que festeja las Navidades a mi lado. Cuando pasaron
las doce y nos miramos a la cara, papá me dijo Feliz Navidad y me dio un beso
en la mejilla, mientras chocábamos nuestras copas con sidra. Y yo tragué saliva
mientras buscaba qué decir. ¡Voy a buscarlo a Jas!, solté. Y entre los dos
besamos y apretujamos a ese gato que vuelve nuestras vidas un poco más lindas.
Tantas noches en que me amasás el estómago como un cachorro y al otro día me
queda la panza marcada por tus uñas, tantas madrugadas en que me despertás
porque tenés hambre o porque algún adorno de mi pieza te pareció que estaba
demasiado quieto y tenía que caerse al piso. Tantas idas y venidas al
veterinario porque te peleaste con los otros gatos de la cuadra o porque se te
inflamó otra vez el hígado. Tantas pulgas que dejaste en mi cama porque odiás
la pipeta con toda tu alma gatuna. Gato zorro, ¿qué sería de mi vida sin vos? I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.
jueves, 24 de diciembre de 2015
Noche buena con Jas
Hace algunos años solía haber
mucha gente para esta fecha en mi casa. ¡Si hasta el año pasado todavía había
dos o tres personas más que hoy! Desde que empezó diciembre que quiero que sea
enero. Ya hasta me cansa tener que explicar por qué no disfruto de las fiestas.
Ni siquiera me ofende en un plano religioso. Es más y menos que eso. No hablo
con mi papá en un día común, ¿qué voy a decirle en Navidad? Y este año estamos
solos. Bueno, solos los tres. ¿Qué haría sin vos, Jasper Jones? Mi fiel gato
que hace más de cinco años que festeja las Navidades a mi lado. Cuando pasaron
las doce y nos miramos a la cara, papá me dijo Feliz Navidad y me dio un beso
en la mejilla, mientras chocábamos nuestras copas con sidra. Y yo tragué saliva
mientras buscaba qué decir. ¡Voy a buscarlo a Jas!, solté. Y entre los dos
besamos y apretujamos a ese gato que vuelve nuestras vidas un poco más lindas.
Tantas noches en que me amasás el estómago como un cachorro y al otro día me
queda la panza marcada por tus uñas, tantas madrugadas en que me despertás
porque tenés hambre o porque algún adorno de mi pieza te pareció que estaba
demasiado quieto y tenía que caerse al piso. Tantas idas y venidas al
veterinario porque te peleaste con los otros gatos de la cuadra o porque se te
inflamó otra vez el hígado. Tantas pulgas que dejaste en mi cama porque odiás
la pipeta con toda tu alma gatuna. Gato zorro, ¿qué sería de mi vida sin vos?
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tan parecido todo....
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