I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Sobre la importancia de estar ahí

Creo que si tuviera que hacer una lista, encontraría al menos diez cosas que podría estar haciendo en vez de estar acá. Como siempre vos querés saber todo, así que te pongo en contexto: acá es la casa de mi hermano, es un departamento chico en el que no hay más que una mesita y dos sillas. Hoy es su cumpleaños y vinimos a verlo con mi hermana (que incluye cuñado y sobrino) y mi mamá, pero ahora tengo que acostumbrarme a que mi hermano tiene novia y no cualquier novia, sino de esas que cuando formalizás estás firmando un contrato con la familia entera. Así que acá estoy, mi hermana y mi cuñado se fueron a buscar sillas a su casa y volvieron con muchos almohadones porque con las sillas no bastaba para la cantidad de invitados. Hay dos familias completamente opuestas sentadas en ronda, algunos en sillas y otros en el piso, charlando sobre el escándalo de Pampita y Benjamín Vicuña, el calor, un poco sobre Mauricio Macri y otro poco sobre lo grande que está mi sobrino. Y yo sonrío y me como la segunda empanada de carne mientras veo que mi hermana envuelve el resto de la suya en una servilleta y la esconde detrás de su bolso. Las preparó la suegra de mi hermano y ninguna quiere decir que no, aunque a mi no me gusta la carne y a mi hermana no le gusta lo picante. Así y todo nos comemos la empanada porque mi hermano está allá, del otro lado de la habitación, de pie abrazado a su novia. Después de tantos años en que ni siquiera respondía los mensajes de felicitación, hoy lo veo sonreír en su cumpleaños con 32° de calor, un ventilador que gira muy lento y un departamento lleno de gente hablando estupideces. ¿Qué te pasó, hermano? ¿Cuándo dejaste de ser lo que eras? ¿Cuándo decidiste abrirle la puerta al mundo y ser feliz en compañía de otros seres humanos? Y en estas cosas pienso mientras me imagino acostada en mi cama o leyendo un libro o paseando con mi sobrino o jugando video juegos con mi novio o tomando mate con mis amigas o equis cosa. Ya lo dije, hay muchas actividades que podría estar haciendo en vez de acomodarme sobre un almohadón, muerta de calor, a charlar con personas que no conozco ni me interesan. Pero también es cierto que de todas esas cosas, ninguna haría tan feliz a mi hermano como el hecho de que yo elija estar acá, incluso si no cruzamos palabra en todo el rato. Él sabe que estoy acá por él y eso para mi es suficiente. 

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