Echo a la hoguera la culpa ancestral que nos obliga a encargarnos de todo... y más. La culpa que da la felicidad. La virulencia con que nos relegaron históricamente. También la violencia que replicamos entre nosotras. La complacencia y sumisión con que olvidamos abusos y justificamos crueldades. La violencia psicológica de ellos que naturalizamos todes, o pasamos por alto a veces por omnipotencia.
Echo a la hoguera el miedo a que nos dejen de amar. También el miedo a romper un pacto que ya no va más.
Echo a la hoguera el silencio de la indiferencia ante quien padece y el silencio de la impotencia que agolpa en la garganta las palabras que no pueden salir.
Echo a la hoguera la violencia patriarcal que los devora a ellos y a nosotras nos mata.
Laura D´Anna

No hay comentarios:
Publicar un comentario