I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

jueves, 9 de abril de 2020



Son las tres de la mañana y en el silencio de mi departamento resuena el sonido ridículo del termotanque calentando agua. Afuera veo el semáforo de la Mitre que cada cuarenta segundos cambia de color y me pregunto para qué si es la madrugada del jueves santo del año de la pandemia y encima hace un frío de morirse.

O no, morirse no, suena fuerte en este contexto una exageración típica de mi verborragia nocturna. 

Digamos que hace un frío como para dormir en cucharita, aunque prefiero decirle caracol porque lo que en realidad me gusta es enredar las piernas con las tuyas hasta perder la noción de dónde terminás vos y dónde empiezo yo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario