cómo explicarme la ecuación de tener el espejo del baño para mí y, a cambio, que nadie me espere en la puerta cuando vuelvo tarde del trabajo.
cómo hacerles entender a los gatos que ahora somos ellos y yo.
cómo sacarme esta angustia del centro de cuerpo; que expulsa mocos, lágrimas, excusas, frustraciones, arrepentimientos.
cómo olvidarme de sus últimas palabras: tan simples, tan cotidianas, tan llenas. Tan necesarias para que todo lo demás tenga sentido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario