I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.
viernes, 13 de enero de 2023
Quizás está mal de mi parte creer que siempre puedo hacer y deshacer a mi antojo. El síndrome de la escritora: porque puedo crear mundos en mi cabeza, también creo que controlo el resto de las historias. Recordatorio: no soy el demiurgo de todo universo. No debo ordenar el caos de nadie más que el mío. Por más vueltas que den los fantasmas, no son más que eso. Está en mí soltar de una vez y respetar el lugar que ocupa cada quien en este lío. Recordar es volver a pasar por el corazón, sí, se pasa y se sigue: no hay que vivir ahí. No hay que dejarse arrastrar por esa corriente de posibilidades muertas. Ya no soy la misma de antes. Los fantasmas tampoco lo son. No tuvieron las respuestas que necesitaba en su momento y sospecho que no la tendrían ahora por más que volviera a revolverles el cerebro con los dedos. Los dejo ir a vagar con una sábana en la cabeza por si nos volvemos a cruzar. Sigan de largo, que yo voy a mirar para otro lado con la consciencia tranquila. Dije mis adioses. Nos deseo la suerte necesaria para que todxs demos con lo que buscamos. Con cada día que pasa lo tengo más claro: a costa de marcar por donde no es, de a poco se va formando el camino que sí. Nadie dijo que iba a ser fácil, little mery.
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