Anoche tuve mi primera clase de teatro. Sí, leíste bien, empecé teatro. Yo que disfruto tanto de formar grupos y vincularme con la gente (alerta de comentario irónico). Supongo que simplemente necesitaba hacer algo diferente y, con mucha sorpresa, dejame decirte que lo disfruté mucho. Corrimos, saltamos, gritamos, cerramos los ojos y nos dejamos llevar. Manos extrañas y desconocidas me empujaron por todo el salón mientras jugábamos a ser ciegos y también tuve que improvisar historias y pasar energía con las manos incontables veces. Nada que ver con estar sentada en un pupitre escuchando a un tipo que sabe un poco más que yo sobre un tema y pretende evaluarme en base a mi capacidad de atención. ¿Hace cuánto estoy encerrada en un aula estudiando? ¿Desde prescolar? Llevo una vida dentro de la educación estructurada, espero que esto me sirva para romper ciertos moldes.
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