I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Cadáver exquisito

Mientras esperaban que llegaran las hamburguesas se les cayó con cautela intentaron avanzar sin empeorar el desparramo. Pensaron en lo divertido que les parecía que si seguían dándole a la cerveza se iban a caer de pera y sin tocar tocar el piso. La próxima vez usarían un transporte público o una bicicleta cada uno. La próxima vez mejor guardar la plata para salir a comprar un par de libros que permanecen cerrados, llenos de tierra. El tiempo pasa y nunca sabés qué puede traer adentro la hamburguesa de lentejas, si está más picante de lo normal; tiene gusto a sal o perfume; y uno se acuerda del cuerpo del otro, mañana encima tenían que pasar todo el día sin verse, como si fuera su sombra, su compañía. Quería quedarse a su lado los días duraban menos. Se le pasaban las horas como si fueran minutos... Y era peor durante la noche pensaba en pedirle que se quedara, pero no podía. De todas maneras algo permanecía en la almohada de dos o tres pelos, de la cabeza o de la barba; daba lo mismo porque siempre le quedaban en la remera y al final preferían no quitárselos. Si no te quedás, llevate algo mío. Yo tengo bastante con todas esas cajas que tengo que levantar, correr y embalar todos los días; y encima ella me pide que salga a correr por las mañanas se volvía sobre su espalda y veía que continuaba ahí. Tal vez solo se lo imaginaba enorme, del tamaño de una topadora o algo así, capaz de tirar o construir puentes. Para que no se vaya o para reunirse, en realidad cualquier excusa les servía para cruzarse y seguir buscando en el otro un pedazo de sí mismo o de los dos, mimetizados, temblaban al mismo tiempo, las mismas partes, semejantes a sus ojos, que no por casualidad empezaban a brillar cuando estaban ahí...



No hay comentarios:

Publicar un comentario