Escuché, leí, descubrí, parece ser que Erre tenía los ojos verdes. Podría ser un detalle menor en comparación con su legado, con todo lo que me gustaría contarle y preguntarle. El dato me queda dando vueltas por la cabeza, como un mosquito a la noche. No me lo puedo sacar de encima. Imagino su mirada, la forma en que me prestaría atención al acomodarse los anteojos sobre el puente de la nariz. ¿Cómo se habrá sentido reflejarse en unos ojos como los suyos? Solamente hay fotos en blanco y negro. Cuánta tristeza rodea la imposibilidad de conocerlo alguna vez en toda su belleza: las entradas, las arrugas, la voz ronca -quizás, me imagino- por el pucho, los vidrios gastados, la panza incipiente. Y esos ojos verdes, que siempre se me aparecerán oscuros. I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.
viernes, 22 de marzo de 2019
Los misterios de Erre
Escuché, leí, descubrí, parece ser que Erre tenía los ojos verdes. Podría ser un detalle menor en comparación con su legado, con todo lo que me gustaría contarle y preguntarle. El dato me queda dando vueltas por la cabeza, como un mosquito a la noche. No me lo puedo sacar de encima. Imagino su mirada, la forma en que me prestaría atención al acomodarse los anteojos sobre el puente de la nariz. ¿Cómo se habrá sentido reflejarse en unos ojos como los suyos? Solamente hay fotos en blanco y negro. Cuánta tristeza rodea la imposibilidad de conocerlo alguna vez en toda su belleza: las entradas, las arrugas, la voz ronca -quizás, me imagino- por el pucho, los vidrios gastados, la panza incipiente. Y esos ojos verdes, que siempre se me aparecerán oscuros.
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