I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

martes, 5 de marzo de 2019


Hace muchísimos años perdí un anillo que usaba en el dedo gordo de la mano derecha. Insólitamente, no puedo recordar de dónde lo había sacado. Me gustaba jugar obsesivamente a ponerlo, moverlo, sacarlo de lugar. Lo impulsaba con el dedo medio y el índice hacia arriba y hacia abajo, hasta que me dolía el pulgar. Era un tic inconsciente pero necesario. Ya no recuerdo tampoco cómo o por dónde lo perdí; pero a veces todavía me encuentro con que mis dedos lo buscan… Se remueven incómodos por aquel amor perdido. Desde entonces los pulgares se convirtieron en tierra desierta para el mundo de los anillos. Hay cosas que son irremplazables.




No hay comentarios:

Publicar un comentario