I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Your James Dean glossy eyes

Y los mundos no explotaron, el universo no se reacomodó, los ríos no se abrieron, no llovió arena.
No pasó nada.
Todo sigue igual, incluso casi mejor.
Lo vi, me vio, nos vimos. Hablamos, nos abrazamos, nos pusimos al día.
No creo que vuelva a verlo, ahora sí. Ahora está bien porque se pusieron todas las cartas sobre la mesa.
No sentí nada más que un profundo cariño.
No se me removieron las entrañas ni me saltó el corazón. Ya no es nada más (¡todo eso!) que un hermoso recuerdo, un sinfín de aventuras y risas y complicidad.
No lo amo más. No en un sentido romántico, quiero decir. Verlo me ayudó a confirmarlo y a pinchar de una vez por todas ese globo de nostalgia que elevaba cada tanto mi cabeza hacia la suya. Creo que a él también le sirvió verme, después de todo se va a casar.
Qué más puede pedir que cerrar de una vez por todas la etapa que me incluye para empezar su matrimonio de cero, sin Merys revoloteando o cosas inconclusas.
Hasta ahora, me perseguía esa sensación de que él podría haber sido el amor de mi vida, mi compañero ideal, el príncipe de mis sueños... y yo lo había dejado escapar.
Pero eso se acabó.
Y lo digo sin una gota de rencor o ironía. Lo digo con todo el amor, respeto y alegría que puedo reunir el día de hoy hacia él y hacia lo que fuimos.
Le deseo una vida llena de felicidad.
Y a mí también.


No hay comentarios:

Publicar un comentario