I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

lunes, 4 de abril de 2016

Lo más loco es que cuando me fui de mi casa esta mañana, el reloj marcaba la misma hora que veo ahora que volví a entrar. ¿Será "loco" la palabra que defina mejor el sentimiento que me asalta? ¿Será que perdí otro día de mi vida parada en esa maldita recepción mirando la lluvia, las mesas vacías, los clientes que se toman un cafecito y charlan sobre vaya-uno-a-saber-qué, las miradas cómplices de la anfitriona y el runner, las risas de los cocineros y el pino lemon de la maceta que cada día se marchita un poco más? ¿O será que las horas se me hicieron eternas porque mi cuerpo vestía la calza negra y la camisa blanca, ahí parado, inútilmente... mientras mi mente se tomaba el colectivo? "Cuatro pesos, por favor". Y a viajar una hora y media. O más. Hoy llovió toda la tarde, así que probablemente más. Pero, ¡qué va! si a eso de las seis salió el sol. 



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