I don't have the right name or the right looks, but I have twice the heart.

domingo, 24 de abril de 2016

"No tengo nada que perder", le había dicho. Por supuesto que al final de la oración incluyó algún te amo. Creí que sentía celos, pero era mucho más que eso. Quizás la palabra "nada" era lo que hacía eco en mí. ¿Cómo que NADA QUE PERDER? ¿No me perdía a mí, acaso, cada día que la elegía a ella? ¿No perdía mis abrazos, mis besos, mis suspiros al hacer el amor? ¿O todo eso para él no era más que un bonus extra que le regalaba la vida por ser un novio tan maravilloso? Dicen que ojos que no ven, corazón que no siente. Pero mi corazón sabía demasiado y mi cabeza no paraba. No creía, de todas formas, que aquello fuera un verdadero sufrimiento. Al menos, no por el momento. Pero, ¿cuánto más podría aguantar antes de estallar?

No hay comentarios:

Publicar un comentario