Tarde trillada: llovía, sonaba Coldplay de fondo y yo me moría de ganas de tomar un té bien caliente. Y no se podía. También me habría gustado acostarme a ver una película con Galés. Pero qué se le iba a hacer. Una casa sin muebles, paredes sin cuadros, ventanas sin cortinas, almohadas sin funda. Una vida llena de ausencias. ¿Quién andaba ahí? Era Paz que venía a complicar las cosas. A lo grande.

No hay comentarios:
Publicar un comentario